Interesante práctica: “Enseñar a tus hijos a autoadministrarse”.

¿Cómo enseñarle a los niños administrar el tiempo en lo que les gusta, sobre todo en televisión?

 

Los que son padres sabrán que hay dos momentos bastante críticos para un niño pequeño: “Cuando tiene sueño y no quiere irse a dormir” y “Cuando hay que apagar la televisión en contra de su voluntad“.

 

Como enseñar a los niños a autoadministrarse

Como enseñar a los niños a autoadministrarse

Como no quiero generalizar, porque seguramente ustedes tienen hijos súper obedientes que atienden a sus pedidos a la primera, voy a dirigirme a los otros padres que, como yo, tienen hijos  “sordos selectivos”. Es decir, que oyen lo que quieren oír, ignoran nuestro primer pedido sistemáticamente y, en el caso de la televisión, sólo es posible apagarla cuando logramos acceder, o capturar, el mando a distancia.

 

A mí, como madre, no me gusta gritar ni imponer y trato siempre de dialogar y negociar. Pero, a veces, el diálogo y la negociación acaban, a pesar de mi esfuerzo diplomático, en un llanto inconsolable por querer seguir viendo televisión más de lo que yo considero “saludable” para una niña pequeña. Por eso decidí idear algo al respecto, que no sólo le enseñara a administrar su tiempo sino que además evitará conflictos entre nosotras.

 

Así que, a continuación, comparto mi solución y experiencia:

 

¡EL RELOJ TV!

 

¿Qué es el Reloj TV? 

 

Una simple caja de cartón donde depositar los tickets de 30 minutos de televisión, en combinación con el temporizador de la televisión que la apaga automáticamente cada media hora.

 

¿Cómo funciona?

 

Acordamos con mi hija que yo le daría 4 tickets de media hora por día para mirar televisión, y que ella podría administrárselos como quisiera. Mi idea era que tuviera autonomía en sus decisiones y que aprendiera a  administrar sus recursos.

 

El primer día,  como cabía esperar, usó compulsivamente los 4 tickets por la tarde y estuvo dos horas continuadas en una maratón de Peppa Pig, Gumball, Caillou, George de la Jungla, etc., sin levantarse del sillón. A la noche, como también cabía esperar, lloró desconsoladamente porque ya no podía ver televisión.

 

El segundo día, ante mi recordatorio de que si usaba todo de una vez a la noche no tendría televisión, sólo uso dos tickets y se guardó los otros dos para después (ante mi sorpresa por una respuesta tan rápida, ¡para qué negarlo!).

 

El tercer día sólo usó tres tickets porque se le olvidó el cuarto y no le dio importancia. A partir de ahí hasta hoy (una semana después), usa sus tickets tan “sabiamente” que , sinceramente, estoy asombrada de la eficacia de la idea.

 

Lo bueno del sistema de tickets es que gracias a él mi hija aprendió a:

  • Administrar mejor su tiempo de ver televisión con autonomía.
  • Darse cuenta de que, cuando los recursos son escasos, sus decisiones tienen consecuencias importantes, por lo que hay que meditarlas y no actuar compulsivamente.

A mí, como madre, también me sirvió para:

  • Evitar conflictos (y tener que andar  a la caza y captura del control remoto).
  • Encontrar una forma muy económica de hacerle un regalo que ella aprecie:  “Hoy te regalo un ticket más” 🙂

Espero que mi experiencia les sea útil. La próxima vez compartiré mi experiencia “Enseñando valores: la solidaridad”

 

Hasta la próxima.

 

Vía : Verónica Deambrogio/ Addkeen.